EL AMOR TIENE DOS CARAS











{enero 31, 2008}   ENAMORARSE SIN MORIR DE AMOR

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     COMO ENAMORARSE Y NO MORIR DE AMOR EN EL INTENTO

 Mis conocimientos en esta área son tan bastos como en las matemáticas, dos mas dos es cinco, verdad?, bueno en el amor también existe muchos números que además poseen inexactitud, por ejemplo si se juntan 1 más 1, por alrededor de 1 hora y sin protección terminan siendo igual a 3 después de 9 meses. Siempre he deseado escribir mi visión de este complicado sentimiento, ya lo hice anteriormente en “Que absurdo es el Amor”, creo que en las librerías ya se encuentra agotado, la única copia la compró mi novia y al tiempo la fue a devolver, no quedó satisfecha con el producto, quizás con el autor le ocurrió lo mismo, pero en este último caso no le devolvieron el dinero. En este pequeño ensayo trataré los tipos de amores que existen en un formato que me agradó mucho (ver “como suicidarse y no morir en el intento” I y II).Generalmente se podrá pensar que existe un solo tipo de amor, como se dice “solo existe un amor”, pero no debemos olvidar que para que exista deben haber 2 personas, una enamorado de otra, las dos enamoradas entre sí o ninguna enamorada de ninguna (como mis abuelos a esta edad, ya que ni siquiera se recuerdan si son amantes, esposos, amigos, conocidos o primos) y también he sabido que esa cantidad (2 personas) puede aumentar si es que la relación se vuelve un poco más liberal. Entonces al existir tantos tipos de personalidades, se generan muchas clases de amor, amor-odio, amor-platónico, amor-maniaco, amor-celoso, etc… Amor-Odio: Gin-gan, negro-blanco o gatos-perros, todas estas relaciones son idénticas al amor-odio, excepto en algunos casos el gin-gan, que en momentos joviales podría pasar a ser un gin con gin. Las relaciones Amor-Odio, cuando comienzan con odio pueden terminan en amor y cuando comienzan con amor, pueden terminar en odio, exceptuando mi caso, en que mi novia y yo solo empezamos odiándonos y terminamos odiándonos, en vez de pedirnos matrimonio, nos pedíamos que nos pudriéramos mutuamente, que linda relación habría sido si hubiésemos pasado al nivel del amor. En fin, siempre esta en peligro de romperse el delgado halo que separa el amor del odio, y también el rostro de tu amor, si al mirarlo te despierta por la mañana sin maquillaje. Además uno debe saber diferenciar cuando odiar y amar, imagínate odiar a tu pareja justo cuando esta se coloca cariñosa, te pierdes de una noche de pasión. Al final de cuentas como dice Oscar Wilde “uno mata lo que ama”, cuantas ganas tuve de ser un Oscar Wilde para mi amor.Amor-Platónico: Primero debemos aclarar que platónico no proviene del término plata (dinero en mi país), o sea que no es el amor al cual se le paga, ese tipo de amor recae en la categoría de amor-pasajero, por lo rápido, además por que casi siempre se sube en el lado del pasajero (co-piloto) del automóvil cuando se conoce a)un ser de este uipo. El origen {eal proviene de!Platón (un filo{ofo griego) y s| discurso sobre)el amor, definimo como la admiración a una persona tanto en lo intelectual como espiritual, dejando de lado lo sexual, raro que este filósofo olvidará el sexo, a pesar que en su país y en esa época eran muy comunes las orgías, quizás se molestó por no haber sido invitado nunca, y quiso vengarse, como lo hace un filósofo con ideas. Las personas que sufren de este tipo de amor siempre tienen como amores a personas tachadas de “inalcanzables”, como por ejemplo, profesores, religiosos o personas muy altas, bueno para besarlas más de algún salto debes realizar. Amor-Celoso: “y quien es ese(a)?”, primer síntoma de este tipo de amor, siendo el último los golpes, exceptuando a los amores-sadomasoquistas o a las parejas que poseen la misma profesión, como la de luchadores de la W.W.F (Lucha Libre). Se ha analizado que este tipo de amor refleja un marcado caso de inferioridad, como por ejmmplo el apabullhdo caso de pulgarcito que en un ataque de inferioridad se convirtió en un salvaje celoso, campanita pagó las consecuencias. Este tipo personas }rata a su pareji como objeto de su propiedad, anulando cualquie{ tipo de amistae especialmente la de hombre o mujeres, según sea el caso mmm… bueno a estas alturas de nuestra época, por lo de la liberación sexual, ningún tipo de amistad. Un típico concepto que produce esta situación es el de interpretar la celopatía como una manera de expresar que se ama una persona “soy celoso, por que te amo demasiado”, tanto por parte del celoso como, en ocasiones, la pareja. En la Edad Media estuvo muy de moda los cinturones de castidad utilizado por lo hombres en sus parejas cuando estos viajaban a las cruzadas, pensando que esta era la solución perfecta para el supuesto engaño, me pregunto si alguna pensaron en las copias que pudiese conservar el cerrajero que les vendía estos artilugios.Amor-sin sexo:“Hoy no, tengo dolor de cabeza”. Un caso realmente horrible para la pareja de este personaje. En este tipo de amor la persona se enamora de la otra sin tener sexo para amarla, es una me los amores más Utópicos “me ama por lo que soy y no por lo que tengo”. Existen casos en que la persona tiene ataques de stress y vomita al ver el sexo de su pareja e incluso en otros casos en vez de vomitar se ríe. Este tipo de aversión al sexo es tan común tanto en mujeres como en hombres, sienten nauseas ante la perspectiva de tener un encuentro sexual, y en otras las nauseas se sienten después de dichos encuentros. Este tipo de amor es más cercano al amor platónico, la diferencia estriba en que este amor (amor-sin sexo), es declarado, pero no consumado. Amor-disociado: “Te quiero a ti y a ti” Este tipo de amor tiende a la creencia de que uno esta enamorado de varias personas (a no ser que estés enamorado de alguien con personalidad múltiple) este fenómeno amoroso se conoce como disociación, mientras que para el vulgo a eso se le llama “calentura”. En el hombre, este tipo de)amor produce que agrupe a las mujeres en 2 tipos; primero, las santas, puras y benévolas, en es}os tiempos ya son pocas las que quedan; segundo, son las aptas yara producir placer en la cama,)solo como amantms terminan, si es que no son frígidas. Las mujeres que tienden a este amor se les conoce como …, bueno digamos que las encontramos en las calles a eso de la Media Noche, además como deben amar a varios hombres deben organizarse, dividir el tiempo con cada uno, casi siempre es de 1 hora por clien… perdón por hombre. Amor-fusión: “Los dos somos uno” En este tipo de amor los amantes, terminan creyendo que son uno. A fin de cuentas más que fusión pasa a ser una con-fusión, al no saber determinar quien es quien, ya que se adquiere la personalidad del otro. En el caso de mi abuela, lo único que adquirió de mi abuelo fue su bigote y una deuda en el bar de la esquina. Esta extraña fusión entre los amantes, es quizás el objetivo de toda pareja, es más hubo un caso de un amigo que tanto se mimetizó con su pareja que desde hace tiempo se maquilla, se coloca el vestido y se hace llamar Mindy, pero nuestra sabia naturaleza nos complica el camino a la mimetización, al mostrarnos los pequeños detalles de nuestro ser amado y darnos cuenta que no quisiéramos adquirirlos, como por ejemplo, los olores que asoman debajo de las sabanas, o ese vociferante ronquido. Amor-narcisista: “Espejito, espejito, dime ¿quien es más bonito?” El amor es difícil con este tipo de personas, pues se debe amar el doble al mencionado personaje y a su ego. Para reconocer si nuestra pareja tiende a este tipo de amor, deberemos fijarnos si cumple con estos síntomas; que te pregunte “¿cómo me queda?”, no cuando se este probando ropa, sino cuando te abraza y te mira al espejo; si se toma más de 30 min. frente al espejo, dirás que no es realmente excesivo pero, besándose!!, definitivamente eso cambiará tu opinión; si todas las noches se acuesta con más de medio kilo de verduras, palta sobre el rostro, rebanadas de pepino en los ojos o rebanadas!de papa en la f{ente; o si te afirma que masturbarse para él(ella) es hacer el amor con la yersona que más yuiere.Amor-bovarismo: “Es simplemente perfecto” El afectado de este amor imagina a su amado(a) más alto(a), más rico(a) y, lo que es peor, más atractivo(a) de lo que realmente es, de aquí nace el concepto “el amor es ciego” y en ocasiones no tiene estómago. La idea central es transformar a nuestro amado(a) en el “príncipe azul“ -en el caso de la mujer- y “doncella rosa?”-en el caso del hombre-, llevando siempre una tensión que a fin de cuentas llevará a desilusiones al darse cuenta de que tal perfección no existe, y mostrándonos a nuestro ser amado(a) más cercano a la rana que al príncipe encantado. Al tener claro este concepto, mi experiencia con este tipo de amor fue de la siguiente manera, una bella mujer me dijo muy insinuante: “Siempre que cuando estoy contigo siento ese cosquilleo en el estómago. ¿Qué será?”, a lo cual me di cuenta que estaba exagerando con respecto a mí y pensando en el futuro que podía esperarme con ella, si aceptaba esa insinuación, respondí : “Créeme, es nausea. Siempre lo es, tarde o temprano.Amor-masoquisth: “Quien te)quiere te aporrea” Pero si te gusta ser aporreado(a), entras a esta(categoría de amfr. Se dice que el dolor puede ser muy excitante para ciertas personas, las puedes distinguir ya que son las únicas que están sonriendo en la sala de espera de un dentista. Debemos notar la diferencia entre golpes que forman parte de tu relación digámoslo… intima, a los golpes que son un mero acto de violencia. Mi madre golpeó solo un vez a mi padre, fue por un accidente, casarse con él. Amor-intelectual: “Pienso luego amo” A falta de físico tenemos el intelecto para enamorar, en mi caso suelo decir que sé muchas cosas, aunque en ocasiones lo primero que atrae es la fisonomía que nos ha dado, y a veces quitado, la naturaleza. Las personas que viven este amor sienten una atracción de índole más admiradora que amorosa, una relación estilo alumno-maestro, dejando de lado las calificaciones, y dejando solo los exámenes orales. Lo ûnico que podría)terminar la relación, sería que el alumno supie{a más que el maestro, en ese caso siempre se recomienda tener una buena biblioteca, en donde el principal sea el Kamasutra. Amor-infantil: Este no es el típico amor en que ella lo llama a él “papito” o él a ella “mamita”, claro que no, es un poco mas complicado –y quizás no tan sexy como la idea mencionada inicialmente- trata sobre ese amor en que volvemos a nuestra niñez, en algunos casos a la edad lactante. Aquí nuestro enamorado retrocede tanto a esa edad que su pareja comienza a hablarle estúpidamente “que quiere mi niñito?, aguuu aguuu”. Otro problema que pudiese aparecer en este tipo de relación, puede ser el de pedirle que realice cosas a través del soborno con dulces “vamos a la cama y te regalo este caramelo”(para que realice alguna gracia). Ahora si prefiere el caramelo antes que a ti, debes llevarlo a un especialista o dejarlo en una canasta frente a la puerta de algún desconocido con una nota “ahora es su problema”.Amor-a-jovencitas(os):Este es el impulso de una persona en buscar parejas más jóvenes, que debe cumplir, en cierto sentido, la búsqueda de la Eterna Juventud que antiguamente era a través de sacrificios humanos, algo de sacrificio encontramos aquí también besar a alguien que en cualquier momento pierda la placa dental, debe considerarse como tal. En los hombres la búsqueda de jovencitas es motivado por una satisfacción más carnal, en cambio para las mujeres mmmm… también, todos tenemos derecho a gozar ¿o no?. Uno de los mayores riesgo en este tipo de relación es la intimidad que podría provocar una serie de eventos como por ejemplo que él se duerma en medio del acto o lo que es peor se le pare… el corazón, en el caso de una mujer en vez de nacer un hijo le nazca un nieto y finalmente la sordera, común a esta edad, provoque una difícil comunicación en la intimidad disminuyendo la frecuencias de estos encuentros pasionales al llevarte a un recital de jazz, cada vez que le pidas saxo (según lo que su deteriorado oído escucha).  Amor-sexual:Como bien lo dice James Brown un(a) “Sex- machine”. No se necesita mucha descripción para este tipo de amor que quizás para muchos no se debería catalogar de amor, ya que solo involucra sexo desenfrenado sin tapujos, inhibiciones ni compromiso mmm… ¿donde encuentro a alguien así?, perdón. Volviendo al tema, más que amor es considerado solo un desahogo de los instintos animales que poseemos, quizás esto pueden provocar tipo de asociación como por ejemplo semental ,perra o “es un(a) salvaje en la cama”. Este tipo de amor pude ser asociado a los(as) porno-star, que han sabido sacar provecho de sus cualidades sexuales realizando películas en que el dialogo solo se basa en monosílabos como dame, si, más, dios mío –esto es raro-, etc… un personaje que conocí se dedicó a porno-star, pero debido a su problema (eyaculador precoz) solo podía realizar cortometrajes.

 

FUENTE: HTTP://RIE.CL/?A=5917



{enero 11, 2008}   PAREJAS DESDAREJAS

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PAREJAS DESPAREJAS: CUANDO ELLAS SON MAYORES QUE ELLOS
Si hace unos años, estas relaciones eran consideradas escandalosas, en la sociedad hoy existe un mayor nivel de tolerancia frente a ellas. Las razones de un fenómeno que se multiplica entre la gente común y corriente.
Si una buena chica elige a un hombre mayor y socialmente asentado, es sensatez. En cambio, si un buen chico elige a una mujer mayor, exitosa y poderosa, es explotación. Para una gran mayoría, es un gigoló. Así se articula el tabú social en relación a las parejas de las maduras con los jovencitos”, sintetiza Irene Meler, psicoanalista y coordinadora del Foro de Psicoanálisis y Género de la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires.
El enganche mujer mayor-hombre menor, pone en juego la filosofía personal de cada uno y en un grado superlativo la madurez de la sociedad. En Argentina, una encuesta realizada la semana pasada en Ciudad Digital dejó al descubierto la caída de muchos prejuicios. Un 59% de los votantes opinó favorablemente en relación a estas parejas, mientras que un 35% las admitió aunque dijo que no las elegiría para su vida y sólo un 6% se manifiestó absolutamente en contra de este tipo de vínculos.
Para Meler, las opiniones encontradas se explican porque “esta asimetría plantea una reversión de la ancestral dominación masculina. Se sabe que la pareja considerada ideal es la compuesta por una mujer con un hombre algo mayor, algo más inteligente, algo más rico y algo más alto”, dice. “Esta es la fórmula que conforma el requisito pre-erótico de la tendencia hegemónica. Por eso, que algunos hombres y mujeres, aunque sean una minoría, puedan armar el deseo sobre una base diferente e inversa, es algo que aparece como revolucionario”.
Por lo pronto, ya en los Estados Unidos, este tipo de relaciones alcanzan a un 31% de las parejas integradas por mujeres de más de 30 años, triplicándose la cifra registrada en 1980.
La diferencia de edad tampoco es motivo de impedimento en las parejas inglesas. Un artículo reciente publicado por The Sunday Times certifica una tendencia en alza: esta clase de parejas se multiplicó por dos ya que pasó de un 12% a un 25%, entre los años 1990 y 2000.
Edmundo Prado es un arquitecto de 62 años. Desde hace más de 20 convive con una mujer ocho años mayor. No tienen hijos. Y aunque pide mantener el nombre de su pareja en reserva, cuenta su experiencia. “Al principio me costaba comunicárselo a mis amigos. Me llevó años de terapia aceptar que, cuando te enamorás, te enamorás. Además, creo que a esta cuestión se la sigue viendo como un escándalo. Es que nuestra cultura occidental plantea relaciones heterosexuales, monogámicas y reproductivas. Cuando una mujer mayor se engancha con alguien menor la elección no está puesta en la reproducción, sino en el placer. Algo que molesta a la sociedad”, apunta.
Hasta hace unos años, este nuevo paradigma de pareja era poco menos que un atentado a la moral. En cambio, la abrupta inserción laboral de la mujer, así como su éxito social y la conquista de espacios intelectuales, le ha permitido sentirse “deseada” desde un lugar diferente. Además de amor, ellas pueden brindar experiencia, seguridad y prestigio, todo un cambio de timón en las reglas de poder que regían las relaciones heterosexuales.
Adelaida Estrada es pintora. Tiene 53 años y vive en Pilar con un escultor doce años menor. En su opinión, estas relaciones siempre aparecen rodeadas de un halo de prejuicio. “Cada vez que una mujer es vista con un hombre más joven, la gente piensa que ella le paga. Parecería que una mujer no puede ena morarse de un tipo de otra raza, una clase social distinta o más joven que ella. Y, aunque a mí no me importa, me manejo con mucha discreción porque a veces siento que me miran mal”.
“Frente a una sociedad con muchas inhibiciones hay que tener coraje para salirse de la norma”, apunta la psicóloga Verónica López. “Por otro lado, mi experiencia en el consultorio me permite afirmar que la independencia femenina ha reposicionado a la mujer en la carrera del amor, permitiéndole mantener en el tiempo tanto la vitalidad de sus afectos como su sexualidad. Hoy no pesa la diferencia de edad sino la opción de vivir en casas separadas para preservar a los hijos de la relación o para conservar la autonomía”.
“Los trabajos de campo más profundos marcan una crecimiento de este tipo de relaciones”, asegura la socióloga Nora D”Alessio. Y agrega: “Este fenómeno se explica porque las mujeres son menos promiscuas que los hombres. Después de un divorcio, ellas tienden a armar nuevamente pareja. En la actualidad, con la cantidad de homosexuales declarados y la falta de hombres, las mujeres mayores se vuelcan a los más jóvenes como una manera de repetir la experiencia de su primer matrimonio, al que pueden corregir con la experiencia”.
“Ya lo decía Oscar Wilde: El segundo matrimonio es el triunfo de la esperanza sobre la experiencia”, ironiza el filósofo y poeta Santiago Kovadloff. “Personalmente le tengo terror a la generalización, a caer en la sociología del amor. Por eso, antes de preguntarnos qué significa el hecho de que una mujer pueda relacionarse amorosamente con un hombre menor que ella, deberíamos preguntarnos, en mi modesto entender, de qué mujer hablamos y de qué hombre, porque la singularidad de cada caso aconseja siempre ser muy cauto”.
El psicólogo Julio Graino, especializado en “relaciones desparejas” adhiere a la tesis de Kovadloff. “Cuando se intentan explicar este tipo de vínculos se corre el riesgo de poner a todos en una misma bolsa sin comprender que en toda elección se juega la ”neurosis” de cada uno. O, dicho de otro modo, los miedos, ansiedades, angustias, obsesiones y conflictos inconscientes. Algunos casos, referirán la relación madre-hijo y el hombre buscará a su madre o cierta idea de seguridad, mientras en otros la mujer perseguirá el ideal de juventud. Pero esto nos lleva a sostener el prejuicio. Más allá de la diferencia de edad, estas parejas se pueden enganchar por amor; porque se enamoraron; porque les da la gana y no porque detrás de ellas se esconda una patología”.
“No se trata de una enfermedad, sino de algo que, lamentablemente, está inscripto en los cuerpos”, refuta Meler. Y considera que “el atractivo sexual todavía se basa en la fuerza masculina y la debilidad y dependencia de la mujer. Esta ley del deseo abarca incluso a personas liberales que, en la intimidad, responden al modelo de dominio-subordinación. Es más fácil derogar leyes que cambiar la forma de desear en la intimidad”.
Interés, amor, deseo, miedo, fe o perversión. Seis móviles sobre los cuales puede articularse el accionar del hombre y la mujer. ¿Quién podría determinar con exactitud la fórmula básica de cada pareja? En boca de Kovadloff “si algo distingue la época en que vivimos es la ruptura de los paradigmas convencionales de la relación heterosexual. Por lo tanto, a esta configuración de pareja debe inscribírsela (y no juzgársela) como un intento de afirmar la experiencia amorosa en cauces nuevos. Hay que dejarse llevar por la historia sin presumir que todo lo que uno vive es demasiado original”.

Texto de Andrea Rabolini. DE LA REDACCION DE CLARIN.
FUENTE: http://www.clarin.com/diario/2002/09/15/s-03815.htm



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Por Antonio Orozco  (Misterios de la afectividad Conversación con Don Ramón Montalat Presbítero y Doctor en Derecho)

 En los misterios de la afectividad hay unos cuantos sentimientos que pueden confundirse fácilmente con el amor. No es un descubrimiento el notorio aumento de «fracasos matrimoniales» en nuestra sociedad. Las causas son varias y complejas. Una de ellas, sin duda, son las desafortunadas leyes divorcistas. Pero hay más. Existen razones para pensar que, sorteando determinados errores, se puede reducir considerablemente el riesgo de tan lamentables frustraciones. El profesor Ramón Montalat ha escrito mucho y nos parece que bien, sobre la psicología del amor y de los enamorados. Los novios. El arte de conocer al otro, es uno de sus títulos recientes. Con su experiencia en el trato tanto con gente joven como madura, puede descubrirnos algún criterio para identificar lo que es digno de la palabra amor, en el sentido grande, tanto por lo que respecta al noviazgo como al matrimonio.P. -¿Qué misterio encierra el amor, que puede hacer feliz o desgraciada a una persona, y hasta a una sociedad? ¿Es adecuado hablar, precisamente, de misterio, cuando se habla del amor en su sentido más noble?R.—Sin duda alguna; el mundo de los afectos es un mundo prácticamente inexplorado, lo cual no significa que algunos autores no hayan desvelado aspectos muy importantes de las relaciones hombre y mujer, o chico y chica. Sin embargo es preciso reconocer que, entre mucha gente, hay una enorme ignorancia sobre el tema. Lo cual puede tener efectos muy graves para la persona, la familia y la sociedad.P.-Usted, en su libro Los novios, los misterios de la afectividad, viene a decir que hay unos cuantos sentimientos que pueden confundirse fácilmente con el amor. Después de describir alguno de ellos, exclama: «¡cuidado!, eso todavía no es amor». ¿Podría decribir los sentimientos que guardan alguna relación con el enamoramiento y no son sin embargo amor? LA ATRACCION SEXUAL Y EL ENAMORAMIENTOR. Empecemos por la “atracción sexual”. Se describe muy sencillamente: se trata de una fuerza genérica, que Dios ha puesto en el corazón de los seres humanos, mediante la cual los hombres se sienten atraídos por las mujeres y, éstas, por los hombres.P.-¿Todos los seres humanos estamos “atrapados” por esta fuerza?R.Es un modo de decirlo. Pero hay que descodificar el modo de orientarse en medio de esa corriente tumultuosa en la que todos estamos inmersos. Si esa fuerza no contara con ciertos contrapesos, las relaciones entre mujeres y hombres serían caóticas. Prácticamente la familia no existiría. La sexología no sería más que una parte de la zoología. Pero, efectivamente, como usted sabe, existe una segunda fuerza que guarda relación con otro sentimiento: el estar enamorado.P.-¿Qué añade el enamoramiento a la atracción sexual?R.-La atracción sexual, como he dicho, es genérica, refiere simplemente al otro sexo, en general. El enamoramiento es más personal. Se refiere a una persona del otro sexo con exclusión de las demás. Pero es muy importante advertir que en la evolución de la efectividad el enamoramiento no se refiere todavía a una persona individual, concreta, irrepetible. Se refiere más bien a un tipo de persona; se tiene un «ideal» de hombre o de mujer, de chico o de chica. Muchas veces se oye «este chico está muy bien, esta chica es muy guapa, pero no es mi tipo». Aquí tenemos una clara alusión al ideal de persona que se tiene del otro sexo. Esta fuerza, también infundida por Dios en el alma, hace que, para cada persona, la atracción de los sexos se concrete en unos ocho o diez tipos de personas del sexo opuesto.Este ideal hace su aparición en la adolescencia y ya no desaparece. Pero está sometido a una evolución permanente. En la adolescencia, el ideal de persona del otro sexo está configurado por elementos preferentemente físicos; por ejemplo, color de los ojos, cabellos, anchura de hombros, cintura estrecha, etc. Más adelante, cuando la persona va evolucionando hacia la madurez, también va madurando este ideal en el sentido de enriquecerse con elementos de carácter moral; es decir, que a las personas les va interesando, junto con los elementos físicos, los aspectos morales de la otra: simpatía, vitalidad, capacidad de trabajo, capacidad de decisión, etc. Sin embargo, permanecer en el plano del “ideal” sin descender al plano de lo “real”, es una posibilidad muy peligrosa. CÓMO ENFOCAR EL IDEALISMOP.-El idealismo, en cierto modo, goza de mucho prestigio, sobre todo en la juventud. En que sentido es peligroso?R.En el sentido de que no es lo mismo amar una “idea” que amar a una “persona”. Si uno se cree que ama a una persona pero lo que ama es una idea de persona, la frustración puede ser tremenda. La solución consiste en tratar a la otra persona. Hay que apearse de la idea y bajar a la realidad. Lo explico a través de un caso práctico. Es decir, a través de una historia. El caso presenta a un periodista que se enamora de la secretaria de un político. Al verla, piensa que está enamoradísimo. Pero al tratarla se da cuenta de que su “idea” no coincide en nada con la realidad. Y rompe el noviazgo. Si se hubiesen casado, se habría rodo el matrimonio. ¿CÓMO SE ENTIENDE EL «FLECHAZO?P. -El «flechazo» significa el encuentro con el «ideal»?R. Porque existe el ideal, existe el “flechazo”. Los autores literarios lo describen poniendo en boca de él o de ella frases como esta: “te acabo de conocer y me parece que te conozco de toda la vida”. Eso lo dicen en el momento en que ambos se conocen. Ya se ve que aquí hay un error. Lo que cada uno conoce “de toda la vida” (o lo parece) es su “ideal”. La persona «real-ideal», por así decirlo, se podrá conocer después de haberse formado el ideal. Una vez conocida, ya se verá si coincide o no con la persona “imaginada”. En la mayor parte de los casos, por cierto, las personas somos distintas de como hemos sido imaginados.P.–¿Todos los enamoramientos inician en un flechazo, es decir, en el encuentro de lo meramente ideal con lo que al menos parece ideal encarnado?R.- Ni mucho menos. En mi libro lo ilustro por medio de otra historia de amor. La historia de Antonio y María José. En este caso no hubo flechazo como en el del periodista y la secretaria del político. Sin embargo, aqui la historia termina bien. Antonio y María José acaban casándose y son muy felices. DESCUBRIRSE COMO UN SER CAPAZ DE INSPIRAR AMOR.P.- ¿Existen otros sentimientos que pueden desorientar a la gente joven en su empeño por crear un amor duradero y estable?R.-Sí, existe. Muchos que se casan pensando que sienten el verdadero amor no es verdad que lo sientan. Lo llamo “la especial complacencia de descubrirse a sí mismo como un ser capaz de inspirar amor”. Y lo describo por medio de otra historia que es la de Guillermo y María Rosa. Es un sentimiento legítimo, pero no es amor a la otra persona. Guillermo, al decirle María Rosa que le quiere, experimenta una satisfacción grande, e intenta describirla diciendo que experimentó un sentimiento semejante al de cuando aprobó un examen difícil. Experimentar que uno es capaz de aprobar un examen, de inspirar amor, o de llevar a cabo una ardua gestión, produce una satisfacción, una complacencia; pero esta complacencia no es el amor.Desgraciadamente hay parejas que se casan impulsados, al menos uno de ellos, por ese sentimiento. Son esas parejas de las que se dice que él o ella “se deja querer”. Son uniones que pueden durar toda la vida, pero a menudo no sucede así. No hay garantía. Dejarse querer no es querer. El amor es un sentimiento mutuo, que impulsa a la mutua donación, a la entrega total de uno mismo al otro y viceversa. Podría decirse que es el encuentro de dos amores, es decir de dos personas que deciden y se comprometen irrevocablemente a compartir toda su vida, ambas vidas.P.- Veamos más errores cuyo descubrimiento pueda ilustrarnos alguna otra verdad.R.- Pues bien, un error no pequeño es confundir el amor con el deseo, inconsciente o no, de participar en la fama del otro, o de su dinero, o de una familia con solera. Lo explico mediante otra historia, la de Isabel, una mujer que se casó con un artista famoso. Pero es un poco larga de contar. COMPONENTES DEL AMOR HUMANOP.- Hasta ahora hemos hablado de lo que no es el amor. ¿Nos permite preguntarle sobre lo que es en verdad el amor?R.- El amor es la fuerza más poderosa que vibra en el corazón del hombre. Pero como todo lo humano, no es una realidad simple, sino compleja. Está compuesto por varios elementos. Es una pluralidad de elementos organizada. El objetivo del noviazgo consiste precisamente en “organizar” dicha pluralidad. Es toda una tarea.P.-¿Y cuales son los elementos que componen el amor?R.—Pueden reducirse a cuatro: El primero es la atracción mutua, física y moral; si unos novios no se sienten atraidos en alguno de estos aspectos, es mejor que lo dejen. El segundo es la imaginación: hace falta ejercitar la imaginación para descender de la “idea” a la “realidad”, como ya hemos visto antes; pero también se requiere imaginación para verse conviviendo toda la vida con una persona que tiene tales o cuales defectos… Tercero, el dominio del “yo”; el “yo”. como es natural, ha de intervenir íntimamente para que el amor sea personal, pero, a la vez, hay que mantener el “yo” a raya para que no lo invada todo y anule al otro; ambos deben dominar su “yo” respectivo (eso es propiamente libertad, dominio, señorío sobre uno mismo) para que pueda existir entre ellos “amistad”. Cuarto, es, precisamente, la amistad; marido y mujer deben ser los amigos más íntimos entre todos los amigos; y esa posibilidad debe verificarse en el noviazgo: hacerse y comprobarse; hay parejas que se gustan, pero que no tienen capacidad para ser buenos amigos. ¡Que lo rompan, porque no serían felices!. MEZCLAS AFECTIVAS Y SINTESIS AFECTIVASP.—Habla usted de cuatro elementos organizados. ¿Cuál es el principio organizante?R.Es otra fuerza que actúa en las personas, en todas las almas. Es el ansia de amar y ser amados. Una de las aportaciones de Gustave Thibon para un mejor conocimiento de la afectividad, consiste en su concepto del amor como «totalidad organizada». El propio Thibon pone un ejemplo muy gráfico. Pensemos en el vino, dice este autor; está compuesto por cuatro elementos: agua, alcohol, tanino y colorante. Si tomamos un poco de cada una de estas sustancias y las mezclamos en un recipiente, ¿qué obtendremos? ¿Vino?, no; lo que obtendremos será una extraña mixtura bastante desagradable. Para obtener vino nos falta algo más. Falta el “principio ordenador”.Thibon, traslada este ejemplo al campo de la afectividad, y distingue las “síntesis afectivas” de las “mezclas afectivas”. Se entiende que no basta con mezclar la atracción, la imaginación, el “yo”, y la amistad, para que resulte un amor sublime y eterno. Cada uno de estos elementos deberá entrar en composición con los demás en una determinada medida y proporción. Y entonces es cuando el “ansia de amar y ser amado” estructura el amor como una verdadera “síntesis afectiva” capaz de perdurar en el tiempo y hacer que la pareja esté cada vez más unida.P.—Entonces tiene sentido lo que suele decirse: «hay química»; o «no hay química»… Ahora bien, cómo puede llegarse a la certeza de que los sentimientos hacia una persona concreta, de carne y hueso, pueden llegar a componer un sentimiento profundo y estable, un amor perdurable?R.-Certeza absoluta no se puede tener en nada humano. En todo caso podríamos hablar de una suficiente garantía, o de una gran probabilidad. En este sentido, humanistas de todos los tiempos coinciden en afirmar que dos personas tienen mayor probabilidad o garantía de llegar a quererse irrevocablemente cuanto mayor sea su grado de afinidad. Filosóficamente esta verdad se enuncia desde hace siglos diciendo que “lo semejante ama lo semejante”, “la semejanza es causa del amor; la desemejanza, causa de odio”. A veces se cree que «chocan» («no se quieren») por tener caracteres iguales, pero no es así. Estas persona chocan y se quieren poco, porque sólo son semejantes en los “defectos”. Y los defectos no unen, sino que separan. Cuando se dice que “la semejanza es causa del amor” hay que referirlo a las “cualidades”. Dos personas que poseen cualidades semejantes, se quieren. El noviazgo no es tarea fácil, pero sin duda posible y, huelga decirlo, apasionante. Y más aún el matrimonio como Dios manda: uno con una y para siempre. 

 FUENTE: http://www.encuentra.com/documento.php?f_doc=1624&f_tipo_doc=9



ES EL TITULO DE UNA PELÍCULA DIRIGIDA POR BARBRA STREISAND Y PROTAGONIZADA POR LA MISMA BARBRA STREISAND, JEFF BRIDGES, PIERCE BROSNAN, LAUREN BACALL, MIMI ROGERS.
EL PROFESOR GREGORY LARKIN HA TENIDO TAN MALAS EXPERIENCIAS AMOROSAS QUE AHORA SÓLO QUIERE UNA RELACIÓN BASADA EN LO INTELECTUAL Y NO EN LO FÍSICO. EN ESAS CONDICIONES SE INVOLUCRA CON ROSE, UNA COLEGA QUE TODO LO QUE QUIERE ES ALGO DE PASIÓN EN SU RUTINARIA VIDA. Y ENTRE AMBOS TENDRÁN QUE RESOLVER LA ETERNA PREGUNTA: ¿CUÁNTO DURA EL AMOR O CÓMO SABER CUÁNDO SE ACABA? GRAN COMEDIA ROMÁNTICA DIRIGIDA Y PROTAGONIZADA POR BARBRA STREISAND. LO CURIOSO ES QUE EL EGO FUERA DE CONTROL DE LA STREISAND TERMINA BENEFICIANDO LA HISTORIA EN VEZ DE HUNDIRLA. OJO CON LAUREN BACALL COMO LA IRÓNICA MADRE DE LA HEROÍNA.
PERO ES REAL ELA MOR TIENE DOS CARAS “FIDELIDAD Y MENTIRA” HAY PAREJAS QUE AMAN Y NO FELICES, PERO TAMBIÉN HAY ALGUNAS QUE NO SE AMAN PERO SIGEN JUNTOS PORQUE SON FELICES. PERO EN ESTA PÁGIINA HABLAREMOS DE AMOR, DE LOS VALORES Y OTRAS COSAS QUE TENGAN QUE VER CON EL AMOR.

http://www.youtube.com/watch?v=lZJQ_dUhPnk

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Guerra de sexos: ¿Es posible que el hombre pueda ver a una mujer sin querer conquistarla? ¿Ellas se limitarían a no seducir?….Infinitos interrogantes y pocas respuestas.Por Ignacio Ibarra Franchini
Prácticamente cualquiera puede asegurar que sus amistades con el sexo opuesto, son totalmente puras, sin roces sentimentales de fuerza mayor y/o, sin atractivo físico. Lo cierto es que cada vez que se presenta este tema en un grupo que integre a ambos sexos, muchos callan; ¿por qué?
La naturaleza es sabia, porque sus leyes son eternas e inexorables. Así como en el reino animal machos y hembras se presumen y se seducen, el ser humano (del mismo reino), no tolera en su totalidad esta ley y argumenta que se puede limitar a este juego de la conquista con el sexo opuesto, interponiendo como regla, la amistad.
Para partir desde una base; muchos sostienen que no existe la amistad plena entre el hombre y la mujer, porque en el momento en que estos se ponen en contacto por primera vez, uno decide conciente o inconcientemente, su actitud en cuando a la conducta seductora. En otras palabras, cuando a un varón le presentan una mujer, lo primero que se le cruza por la cabeza es: “¿Para la cama o para el café?”.
La respuesta a esa pregunta, que es completamente superficial, será el motivo del comportamiento del ser humano para establecer el contacto con el sexo opuesto. Si le atrajo la persona, sacará lo mejor de sí, elevará sus atributos y se comportará como todos los animales de su especie; con intenciones que poco y nada tienen que ver con la amistad. Si al contrario, no existió esa atracción, tendrá liberada su mente y actuará como siempre lo hizo con sus amigos del mismo sexo.
Otro punto importantísimo es que la amistad se hace de a dos personas. Si uno de los individuos tiene una atracción hacia el otro, deja de ser amistad; porque mientras uno se brinda como amigo, la otra persona solo está interesada en conquistarlo, por lo que la química no es la misma. Inclusive algunos sostienen que si no pueden seducir a su pretendida/o, por lo menos quieren conservarlo como amigo: ¿Se siente lo mismo?
Desde el otro lado, los que creen en la amistad entre el hombre y la mujer, argumentan que es sencillo ver a la otra persona del sexo opuesto sin necesidad de conquistarla, porque a una cierta edad es más preciso separar las cosas. Un hombre en pareja estable (generalmente) sabe controlarse al hambre de la seducción, así como también aquellos que han priorizado la amistad por el valor eterno que tiene esta.
El debate fue abierto hace siglos y aún no hay respuestas. Pero es un juego de nunca acabar, porque en el sexo no hay un punto final.



{diciembre 7, 2007}   AMOR Y AFECTO

 

Amor, afecto y desarrollo

Creo que queda claro el tema de la necesidad de los demás. También quiero destacar aquí la necesidad de ese reconocimiento, de las manifestaciones afectivas. Necesitamos “sentir” que el otro nos ama y también necesitamos manifestarle al otro que lo amamos. Esto lo manifestamos con nuestro cuerpo. El cuerpo es el campo expresivo del hombre donde realiza su existencia. En todo sentido. Y en el hecho de ser para los demás el cuerpo adquiere otro significado, como presencia en el mundo, como origen de la instrumentalidad y de la cultura y en este caso que nos interesa a nosotros, como comunicación con el otro y reconocimiento del otro.El lenguaje táctil es otra forma de lenguaje corpóreo que se da específicamente en el afecto y en las expresiones corpóreas de afecto. Continúa Gevaert: “El abrazo, la caricia, la ternura, el cachete, etc., son un lenguaje cuya importancia resulta muchas veces decisiva, no sólo durante los primerísimos años de la infancia, sino incluso en la vida del hombre adulto, en lo que respecta al equilibrio humano y a la posibilidad de comunicar con los demás. La psiquiatra A. Terruwe observa:Cuando se ama a alguien, se siente naturalmente la necesidad de tocarlo. La madre toma al niño, lo aprieta contra su corazón, lo mece; el hombre estrecha la mano del amigo, le da una palmada cariñosa en la espalda; la muchacha camina del brazo, abraza, besa, acaricia; de este modo hay infinitas formas táctiles con las que se manifiesta el afecto… La expresión táctil del amor es la más original de todas.”El niño que no ha experimentado un amor afectivo no sólo no llega a madurar en sus sentimientos, sino que cae en la neurosis. Sin entrar en terreno psicológico me parece necesario ver este problema con una dimensión también filosófica, puesto que afecta al hombre en su ser más hondo. No sólo psicológica, sino también humanamente la suprensión del amor afectivo y las manifestaciones de afecto pueden conducir a una neurosis de frustración. Esto es algo muy típico en nuestra civilización moderna.Otra forma expresiva de afecto es simplemente estar juntos, aunque no se diga nada. Este silencio puede tener una gran intensidad de lenguaje.”La afirmación, contenida en el amor afectivo, es por eso mismo el fundamento de toda la existencia social del hombre; es ella la que da al hombre ser lo que es, y al darlo a sí mismo lo hace capaz de ser para los demás, de darse a los demás.”El amor recibido de los demás es uno de los factores más determinantes para el desarrollo y equilibrio de las personas.En el contacto con el otro el hombre se percibe a sí mismo, saliendo fuera de sí. El amor es una respuesta afectiva también sensible. “Si quisiéramos ilustrar la importancia del amor afectivo y del amor en general, podríamos recurrir también a la imagen negativa: el día que un hombre o una mujer tienen la impresión de que no hay nadie en el mundo que los aprecie, caen en la sensación de que el vacío absoluto inunda su existencia.”Seguimos con la idea de la naturalidad del amor y de los afectos. Al hablar de que es algo natural decimos que no es algo adquirido, sino que es idéntico a la naturaleza misma, que no exige intervención del conocimiento. Por lo tanto el amor no es una ficción ni algo artificial ni un fenómeno adquirido por repetición de actos.Desde este punto de vista, el amor es un dato natural y no una fantasía sin relación con el fin natural de los seres.Podemos concluir diciendo que no sólo es necesario recibir amor, sino que también son necesarias las manifestaciones de ese amor que se nos da. Repitiendo un concepto que teníamos antes decimos que entre el amor y las manifestaciones de afecto no hay una relación de causa y efecto sino que tienen una dependencia esencial y de sentido el uno con el otro.

Amor En Sí
Ahora vamos a detenernos un poco sobre el amor. ¿Qué es? ¿De dónde viene? Vamos a comenzar buscándole una definición. En su origen etimológico para algunos deriva de vocablos griegos (que no los vamos a escribir, sólo su traducción). Una de las traducciones significa semejante, pues los que se aman son semejantes; otra es desear vivamente: amor implica un querer intenso y ardiente; otra significa ligar, conectar, pues lo propio del amor es juntar a los amantes. “Amor abarca también el espectro semántico del término caridad, que significó inicialmente entre los latinos lo que expresa el
español carestía, situación en la que se carece de algo necesario.” Esta riqueza semántica (en el griego) delata un poco la riqueza de sentido que lleva la palabra amor.Antes decíamos que el amor estaba incluido dentro de los apetitos concupiscibles o inmediatos o primarios, como una “conveniencia”. Cruz C. aclara un poco esto así: “No se debe confundir el amor con el deseo ni con el gozo o alegría.” El deseo va a surgir del mismo amor que nos va a llevar a gustarlo. El gozo se va a dar en el bien inteligible, el bien del espíritu; y también en la sensibilidad, en el cuerpo. Hay una tendencia al goce, un deseo común, al alma y al cuerpo. Continúa: “El amor espiritual añade al amor en general una elección previa; es claro así que el amor espiritual no se encuentra en los apetitos, sino sólo en la voluntad y únicamente en la naturaleza racional.” Aquí se hace la diferencia entre ese “amor primero” del que hablaba cuando ponía el ejemplo de la madre y el bebé, y cuando ya soy consciente de ese amor, aquí conozco y amo con libertad.Por todo esto sería error considerar al amor como una especia de apetito sensible refinado, como si en lo espiritual hubieran instintos como en lo corporal. Aquí el apetito natural es de cada ser por su bien y el amor sería la forma fundamental y única.”En la persona del “otro” está el objeto formal del perfecto amor: se ama algo porque es bueno, porque encarna la índole del bien: “algo es amado en cuanto tiene razón de bien”. Lo cual no equivale a afirmar la prioridad del amor interesado y la subordinación del bien sujeto al amante. Porque el bien no es bueno porque sea apetecible, sino que es apetecible porque es bueno. Afirmar que el bien es el objeto formal del amor es fundar no sólo el carácter extático o desinteresado del amor, sino fundar el amor sin más.”Ahora, ¿cuál es la causa del amor? El amor que me realiza y perfecciona como hombre no es inmotivado, tiene causa. Podemos resumir la causa del amor así: es el bien objetivo y real de la persona amada. Amar es complacerse en el bien que existe en el otro. Y ese amor lo puedo descubrir de varias formas: cuando amo a alguien: es una experiencia activa e inmediata, el objeto directo del amor es el otro; cuando observo el amor en otras personas que se aman: es una experiencia mediata; y la forma más especial es cuando yo soy amado: es una experiencia pasiva e inmediata y el objeto del amor soy yo mismo; al ser tocado por el amor de otra persona advierto que el contenido del amor se me aproxima de modo único. Todas estas experiencias ayudan a comprender lo que es el amor: afirmación afectiva o complacida que un ser humano hace de la existencia del otro.
El amor es una respuesta afectiva; y puede ser tanto sensible como espiritual.”En el plano ontológico esencial, o desde el punto de vista de la interioridad objetiva, el amor ha quedado definido como el principio radical de la
dinámica afectiva cuyo término es la propia plenitud. Pues bien, desde el punto de vista de la conciencia, el amor es la captación de la plenitud y perfección de otra persona en tanto que susceptible de ser realizada por uno mismo y en tanto que en la realización de esa plenitud va implicada la propia autorrealización, de modo que ésta pueda alcanzar una plenitud antes insospechada. Dicho brevemente, el amor es la captación de un tú, de cuya plenitud depende la propia, y de tal modo que ese tú despierta lo mejor que hay en el yo. Desde esta perspectiva, el amor es un sentimiento y una tendencia.””En el amor se produce, pues, la unión de dos subjetividades de modo que cada una media en la plenitud de la otra. El amor como sentimiento es la anticipación de la realización conjunta de dos subjetividades. Por eso, Aristóteles mantiene que la obra del amor es la unidad, S. Agustín que el amor es la tendencia a la unidad y Hegel que el amor es la unidad de la identidad y la diferencia, es decir, la unidad en la que dos subjetividades alcanzan la identificación de una con la otra pero sin que eso suponga la anulación de una por la otra sino, al contrario, de tal modo que la diferencia se mantenga.”A todo esto decimos que el amor consiste en la respuesta de un ser a otro o al bien idéntico al ser.”Es pues imposible imaginar que nuestra voluntad para amar, incluso con el amor más puro, sin realizar a la vez su propia perfección, o sea, sin obtener por el propio ejercicio del amor del bien, bajo su razón formal de bien último, el acabamiento para el que ella está formalmente hecha y para el cual no puede no ser hecha.”



et cetera